Causas biológicas de la enfermedad mental

Aunque frecuentemente se oye en los medios el término enfermedad mental, es importante tener en cuenta que, contrario a lo que sucede en la mayoría de las enfermedades físicas, no contamos con pruebas objetivas que nos permitan confirmar la existencia de una enfermedad mental. El diagnóstico de un desorden mental se realiza más bien, con base en la observación que realiza el psicólogo/psiquiatra y lo que narra el paciente o sus familiares. Mientras que el cáncer se refleja en estudios médicos, la depresión o el síndrome bipolar no pueden ser detectados a través de exámenes médicos. Lo anterior no quiere decir que no es verdad que haya individuos que se depriman o que vivan en una dinámica bipolar. Sin embargo, hay que ser muy cautelosos al hablar de las causas biológicas de esos desordenes mentales.
Una de las teorías más difundidas en los medios, es la teoría del desbalance químico. Frecuentemente se oye que la depresión es causada por una disminución de serotonina y los psiquiatras frecuentemente recetan medicamentos que tienen como objetivo combatir ese desbalance. Sin embargo, aunque hay estudios que indican cierta correlación entre la serotonina y la depresión; hasta ahora no hay evidencias de una causalidad. Tampoco contamos con examenes que permitan observar la efectividad del medicamento, pues no hay análisis de sangre o de otro tipo que nos indiquen el nivel de serotonina de una persona. Por lo tanto, estamos hablando de una hipótesis, que puede ser valiosa, pero que no debe llevanos a perder de vista que existen otras posibles causas biológicas que frecuentemente son ignoradas por centrarse en la hipótesis del desbalance químico. Por ejemplo, el mal funcionamiento de la tiroides o un desbalance hormonal pueden alterar el estado de ánimo de la persona hasta el grado de hacerle sentir que está perdiendo el control. Una fuerte anemia puede hacer que un individuo se sienta sin fuerzas y deprimido. Esto es por mencionar solo unos ejemplos. Por desgracia, estas otras posibilidades rara vez son consideradas pues, frecuentemente, al paciente se le da el medicamento antes de hacer una evaluación integral que permita determinar si el problema del individuo en realidad es la depresión o si ésta es producto de una enfermedad física.
Es recomendable, para el individuo que está considerando la posibilidad de utilizar medicamentos para el tratamiento de la depresión, el realizarse una evaluación médica completa que permita descartar la posibilidad de que su malestar se deba a una enfermedad médica.

Leave a Reply